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lunes, 14 de febrero de 2011

EL LENGUAJE

En términos genéricos, se habla de LENGUAJE siempre que encontramos un conjunto de signos de la misma naturaleza, cuya función primaria es permitir la comunicación entre organismos.  De esta manera, escuchamos hablar del lenguaje de las abejas, del lenguaje de la música, del lenguaje de las flores, del lenguaje de los colores y hasta del “lenguaje del amor”.

En definitiva, parece que los criterios imprescindibles para que un conjunto de signos constituya un lenguaje, en sentido amplio y cotidiano,  se reducen a dos: primero, que esos signos sean de la misma naturaleza; y segundo, que sirvan primordialmente a la comunicación de un grupo de organismos entre sí.

En el caso específico del LENGUAJE VERBAL HUMANO, nos encontramos frente a una facultad biológica y psicológica exclusiva del homo sapiens; el sistema simbólico más poderoso de cuantos se conocen y que ha hecho posible la tradición,  la historia y  la  cultura.

Este lenguaje es una dimensión esencial de lo humano, un hecho distintivo y propio de la condición humana. Los seres humanos vivimos inmersos en signos; somos animales simbólicos capaces de convertir en signo todo lo que tocamos.

El LENGUAJE VERBAL HUMANO nos permite convertir la experiencia con lo real, con ese mundo que está fuera del sujeto, en un sistema complejo de significaciones, en una CONFIGURACIÓN SEMIÓTICA.  A esta capacidad o facultad de representación mediadora de la realidad, Piaget la denominó la FUNCIÓN SIMBÓLICA.  También es posible llamarla FACULTAD SEMIÓTICA.

Está claro, entonces, que es preciso situar el concepto de LENGUAJE en el contexto de la teoría de los signos, en el contexto de la SEMIOLOGÍA o de la SEMIÓTICA - dos términos equivalentes.

Lenguaje es la facultad humana que permite al hombre la expresión de sus pensamientos. No sería, pues, correcto hablar de lenguaje español, lenguaje francés, etc. La facultad humana de comunicarse es independiente de una lengua u otra.

Ahora bien, en el LENGUAJE VERBAL HUMANO, que al parecer fue primero oral y después escrito, podemos identificar tres conceptos fundamentalmente distintos: el lenguaje como facultad, el lenguaje como sistema de signos y el lenguaje como conjunto de episodios individuales.  Es decir, LENGUAJE, LENGUA Y HABLA.

Para comprender con claridad la dicotomía LENGUA - HABLA, es necesario remitirnos a Ferdinand De Saussure.

A.    LA LINGÜÍSTICA ESTRUCTURAL


Ferdinand de Saussure

El siglo XX instaura lo que se denomina la lingüística moderna, cuyo fundador reconocido es sin lugar a dudas el lingüista suizo, nacido en Ginebra, Ferdinand de Saussure (1857-1913). Si bien pueden reconocerse líneas de continuidad con la lingüística del siglo XIX, la lingüística del siglo XX se caracteriza como “moderna” en razón de algunas convicciones salientes que la distinguen de la del siglo anterior y que debemos a la obra de F. de Saussure.
«En primer lugar distingue Saussure el lenguaje de la lengua: el lenguaje es una facultad común a todos los hombres,  aquella que nos da la naturaleza como especie y que nos permite “el ejercicio del lenguaje”, compuesto por todas las manifestaciones del lenguaje humano, todas las formas expresivas, sin discriminar entre “buenos” y “malos usos” y sin considerar el grado de civilización de sus hablantes. La tarea de la lingüística es por tanto realizar la descripción e historia de todas las lenguas, encontrar los principios generales de sus funcionamientos y, fundamentalmente, deslindarse y definirse ella misma.

Dicotomía Lengua-habla

“Para formular su célebre dicotomía LENGUA - HABLA, Saussure partió de la naturaleza “multiforme y heteróclita” del lenguaje, que a primera vista se revela como una realidad inclasificable, de la que no se puede obtener la unidad, ya que esta realidad es, al mismo tiempo, física, fisiológica y psíquica, individual y social.  Ahora bien, este desorden resulta menos desorden si, de esta heterogeneidad, se abstrae un puro objeto social, conjunto sistemático de las convenciones necesarias a la comunicación, indiferente a la materia de las señales que lo componen; se trata de la LENGUA, frente a la cual el habla representa la parte puramente individual del lenguaje  (fonación, realización de las reglas y combinaciones contingentes de signos)”  [1]

En el lenguaje se pueden distinguir dos lados, un lado individual y un lado social, y no se puede concebir uno sin el otro. A su vez, el lenguaje implica un sistema establecido y una evolución; cada momento es una institución actual y un producto del pasado.
La lengua es el código que sirve para comunicarse dentro de cada comunidad humana. El código es un conjunto sistematizado de signos y las reglas para su empleo. El código es lo que permite al emisor elaborar un mensaje y al receptor, interpretarlo. No hay comunicación si el receptor no conoce el código que usa el emisor.
En la actualidad hay más de 3.000 lenguas en el mundo. Las lenguas más habladas son el chino, el inglés, el ruso y el español. En España existen cuatro lenguas: castellano (lengua oficial y nacional), catalán, gallego y vasco
Otro factor del lenguaje es el “Habla”,  esta es  la utilización que cada uno de los hablantes hace de su lengua. Se trata, por tanto, de un acto concreto e individual. En el habla de cada uno influyen, como es lógico, factores sociales, culturales, geográficos, etc., lo que da lugar a los diversos niveles y registros de hablas. Ciertos “tonillos” especiales, ciertas muletillas, algunas palabras.
Al confrontar las exposiciones referidas al significado de la lengua, concluimos que estas no se alejan una de otra sino que ambas nos permiten entender a la lengua como un instrumento que ayuda la creación del lenguaje y junto con él a la articulación de palabras. “No es quimérico decir que es la lengua la que hace la unidad del lenguaje”. Si decimos que la lengua es el conjunto de signos o sistema de signos que nos permiten esta capacidad para efectuar una interacción comunitaria, esto no significa que la aplicación de ésta, agrupación de signos convencionales, sea la lengua.

Noam Chomsky también planteó lo suyo con respecto  al lenguaje a través de su dicotomía COMPETENCIA Y ACTUACIÓN en su gramática estructural:

B.    LA GRAMÁTICA GENERATIVA


Noam Chomsky

En lingüística, el término gramática generativa se refiere a un conjunto de marcos teóricos para el estudio de la sintaxis del lenguaje natural inspirado en la lógica formal. Las ideas básicas de los modelos incluidos en esta corriente tienen su origen en la teoría transformacional por Noam Chomsky.

Dentro de las ideas más influyentes de Estructuras sintácticas cabe mencionar lo que se llamó luego problema lógico de la adquisición del lenguaje o problema de Platón. El planteo es que hay un conocimiento específico acerca de la propia lengua, que no es manejada por una “inteligencia general” y que no “se aprende”, en la medida que la producción e interpretación de oraciones requieren un número de operaciones formales complejísimas que es imposible que los niños adquieran por “instrucción explícita” de sus mayores.
Nadie le enseña a un niño cómo mover el verbo a la posición adecuada en el caso de una pregunta, razona Chomsky: así, la pregunta ¿Dónde está Juan? parece derivarse de la oración afirmativa Juan está en X reemplazando el circunstancial por un pronombre interrogativo y moviendo el verbo a la segunda posición. Las oraciones agramaticales *¿Dónde Juan está? o *¿Dónde está Juan en casa? sugieren que un niño de un año y medio (que ya puede producir preguntas) tiene que tener un conocimiento intuitivo de nociones tales como circunstancial o verbo, sobre las que, evidentemente, nadie lo ha instruido. Crucialmente, los casos con sujetos o verbos complejos indican que, además, tiene que manejar las nociones de sintagma, de subordinación y de perífrasis, para producir sin errores preguntas como ¿Dónde está el chico?, ¿Dónde está el chico que invitaste ayer?, ¿Dónde ha ido Juan?

Dicotomía Competencia-Actuación

Noam Chomsky  replanteó varios aspectos de la teoría saussureana y, en particular,  reformuló los conceptos de lengua y habla tal como Saussure los definió.
Paralela a la distinción saussureana entre lengua y habla, Chomsky introdujo la distinción entre competencia y actuación.

El concepto de lengua, definido por Saussure como un “sistema de  signos”, sólo coincide parcialmente con el concepto de “competencia” introducido por Chomsky.  Para este lingüista, la “competencia” no es tanto la lengua como sistema pasivo de signos, como simple inventario, sino la interiorización mental que un hablante hace del sistema como un mecanismo generador de todas las posibles expresiones correctas de la lengua.  Según esto, la “competencia lingüística” consiste, entonces, en el conocimiento tácito  (o inconsciente)  que cada hablante tiene de la gramática de su lengua, en una estructura cognoscitiva y creativa inherente al ser humano, que le permite, a partir de elementos finitos (fonemas, morfemas, reglas de selección y combinación), generar y producir un número infinito de oraciones.

De esta manera, Chomsky enfatizó en la creatividad de la “competencia”, creatividad que Saussure había excluido del sistema de la lengua y había relegado al dominio del habla.  Por lo tanto, la “competencia” es aquello que hace posible la “actuación” o comportamiento lingüístico.

En cuanto al concepto de habla, este sí parece coincidir suficientemente con el concepto chomskiano de “actuación”, como uso real que un hablante hace de la lengua en situaciones concretas.

Finalmente, mientras para Chomsky la creatividad del lenguaje se manifiesta tanto en la “competencia” como en la “actuación”, para Saussure el  aspecto creador del lenguaje radica exclusivamente en el habla.



[1] Rolan Barthes, Elementos de Semiología, Madrid, Talleres Gráficos Montaña, 1971, p. 19

sábado, 29 de enero de 2011

¿QUÉ ES LA ARGUMENTACIÓN?

La argumentación es un tipo de exposición que tie­ne como finalidad confir­mar o refutar una tesis, es decir, una idea que se quie­re probar. Así, si se trata de confirmar, la argumentación debe aducir pruebas y razones que traten de fortalecer el valor de la tesis. Pero si se trata de refutarla, se intentará demostrar la falsedad de una idea o lo inadecuado de una aplicación o de un razonamiento.
El texto argumentativo tiene un claro objetivo, que es convencer. Para esto el emisor, o agente argumentador, hará uso de distintos elementos que apoyen sus ideas, como datos, opiniones, pruebas, etc. Estos serán sus argumentos. La tesis será la visión que el emisor quiere ver aceptada por el receptor.


Argumentar es razonar para probar o demostrar una proposición, o bien convencer a alguien de aquello que se niega o afirma.
    CÓMO ELABORAR UN TEXTO ARGUMENTATIVO

  1. Hay que elegir, en primer lugar, el tema o el hecho del que se va a tratar, y definir la tesis o postura que se va a defender.
  2. A continuación, se deben elaborar cuidadosamente los argumentos que se van a emplear para defender la tesis.
  3. Conviene, por último, organizar el artículo del siguiente modo:
    • Presentación de los hechos que se van a defender.
    • Valoración personal de esos hechos.
    • Propuesta de soluciones o de actuaciones concretas.
 CARACTERÍSTICAS DEL TEXTO ARGUMENTATIVO

  1. PERSUACIÓN. La finalidad de toda argumentación es influir en el interlocutor-destina­tario. Si dicha influencia se realiza mediante la razón (argumentos, pruebas...) se produ­cirá un convencimiento. Si se apela a la vía de los sentimientos buscaremos la persuasión del destinatario.
  2. ELEMENTOS. Los textos argumentativos adoptan, también, una estructura lógica, en la que se con­frontan varios elementos racionales (argumentos).  Para llegar a una conclusión como míni­mo deben aparecer los siguientes elementos:

     - El objeto o tema sobre el que se argumenta.
     - La tesis que se defiende o la postura que el emisor adopta ante   el tema.
     -Los argumentos o razones en que se basa el   emisor.        
                                                        
  3. FUNCIÓN. En todo texto argumentativo aparece la función referencial del len­guaje (todo texto transmite una información), pero predomina, sobre todo, la función conativa o apelativa (por cuanto se debe convencer o persuadir). Algunos textos argumentativos (los propagandísticos) em­plean también variados recursos retóricos (funciones expresiva y poética).
    ESTRUCTURA DE UN TEXTO ARGUMENTATIVO

Todo texto argumentativo debe presentar las siguientes estructura:
  • Presentación de tesis. Ideas que se defienden.
  • Argumentos. Son las razones que sustentan la tesis.
  • Conclusiones. Ideas que refuerzan la tesis.
   TIPOS DE ARGUMENTOS
 
En cuanto a los argumentos existen distintos tipos a tener en cuenta:    
  • Argumentos analógicos: Son aquellos que utilizan analogías o comparaciones con temas similares a la tesis, que sirvan para avalarla.
  • Argumentación mediante ejemplos: Tienen un gran parecido a los argumentos analógicos y consisten en la exposición de hechos concretos en que se compruebe la realidad de la tesis.
  • Argumento de presunción: Se basa en crear la sensación de que la tesis es más verosímil que su contraria, y que la ausencia de prueba en ésta la avala indirectamente.
  • Argumentos de autoridad: Consiste en apoyar la tesis basándonos en las opiniones de personas de reconocida autoridad en la materia tratada. Aunque suelen ser efectivos, la realidad es que tienen poca capacidad real como prueba.
  • Argumentación por probabilidades: Este tipo de argumentación suele utilizarse cuando no existe una prueba directa y sirve como aval científico a la tesis. Sin embargo, no hay que olvidar que el hecho de avalar una teoría por su probabilidad matemática de ser cierta, también le indicará al interlocutor que, aunque menor, también existe una probabilidad de que no lo sea.

viernes, 28 de enero de 2011

¿QUÉ ES EL TEXTO?

Durante muchas oportunidades, a lo largo de nuestra vida, hemos usado el término “texto”.  Pero, surge la pregunta: ¿Qué es un texto?
Preguntar y preguntarse qué es un texto parece, en primera instancia, una tontería ya que desde que adquirimos la lengua materna, desde el principio de la escolaridad y desde siempre, estamos en contacto con textos.   Como podrás darte cuenta  siempre hemos utilizado el término texto en un sentido muy estricto y limitado, ya sea como afirma Cassany, para hacer referencia a una obra literaria, un cuento, un poema, etc.  No obstante se trata de concebir ahora el texto como cualquier manifestación verbal y compleja que se produzca en la comunicación, la cual debe estar cargada de sentido.  De esta manera podemos considerar  que existen: Textos orales y escritos, literarios y publicitarios, textos que están hechos de imágenes, textos musicales y de gestos corporales, textos dichos con colores, textos cinematográficos, televisivos y radiofónicos.  A estos los podemos reconocer simplemente porque somos usuarios de múltiples expresiones y porque la comunicación  se realiza a través de textos.

Ahora bien. ¿Cómo definirlo?
Seguro que podemos formalizar una definición a partir de nuestra experiencia. Así podríamos decir, por ejemplo, que un texto escrito desarrolla un tema, que es algo más que una oración, que es un conjunto de oraciones relacionadas, a su vez organizadas en párrafos. Lo cual no estaría nada mal por cuanto, en parte, efectivamente eso es un texto. Sólo que aquí nos proponemos ir más allá de nuestra rica experiencia como usuarios y aprovechar los aportes de lingüistas y semiólogos que han indagado en esta definición.
En consecuencia, Bernárdez, E (1982) manifiesta que, “Texto es una unidad lingüística comunicativa fundamental producto de la actividad verbal humana que posee carácter social.  Está caracterizado  por un cierre semántico y comunicativo, así por su coherencia profunda y superficial, debido a la intención comunicativa del hablante de crear un texto íntegro y a su estructuración mediante dos conjuntos de reglas, las propias del nivel textual y las del sistema de la lengua”.
Como podrás observar el autor destaca tres factores, que determinan la clave para toda la actividad comunicativa, y, en consecuencia para la didáctica de la lengua.  El texto en primer lugar tiene un carácter comunicativo, es decir es una actividad que se realiza con una finalidad determinada como parte de su función social; un carácter pragmático, que se produce con una intención y en una situación concreta; y un carácter estructurado, es decir,  constituido por una sucesión de enunciados que forman una unidad comunicativa coherente.

PROPIEDADES DEL TEXTO
Entendemos por propiedades del texto todos aquellos requisitos que debe reunir un mensaje oral o escrito para que pueda ser considerado como texto.  La presentación de ideas desordenadas no puede ser capaz de configurar un texto, puesto que no respeta la estructuración adecuada de las ideas ni de los elementos gramaticales que permitan formar una unidad constitutiva.
No es un texto por ejemplo la siguiente cadena de palabras: Abarrotado sombrero viajero desconocido adrede.  Pies compañero firmado por sitio carro; porque carece de sentido.
Podemos decir que cualquier texto, por ser un acontecimiento comunicativo  posee PROPIEDADES, CONSTITUTIVAS: donde encontramos dos que tienen que ver con la estructura del texto: La Coherencia y Cohesión y cinco con la pragmática (uso) del texto: Intencionalidad, Aceptabilidad, Informatividad, Situacionalidad, Intertextualidad y  las PROPIEDADES REGULATIVAS: donde encontramos la Eficacia, Efectividad, Adecuación; tal como se observa a continuación:

1. PROPIEDADES CONSTITUTIVAS
Para que un texto tenga unidad comunicativa, es decir, sirva para el intercambio de información entre emisor y receptor debe presentar dos propiedades: coherencia y cohesión.

- LA COHERENCIA. Es la propiedad del texto  que relaciona la información relevante e irrelevante y establece, según Cassany, los datos pertinentes que se comunican y su distribución a lo largo del texto, esto es, permite organizar los datos y la ideas mediante una estructura comunicativa de manera lógica y comprensible (en qué orden, con qué grado de precisión o detalle, con qué estructura).
Un texto es coherente cuando es percibido como una unidad de sentido y no como un conjunto de enunciados inconexos (aislados), y cuando la información nueva se va relacionando con la ya proporcionada, siguiendo un orden lógico, y sin que haya saltos que hagan el texto de difícil comprensión.
Tomando como referencia las aportaciones de Cassany  resumimos en el siguiente cuadro los aspectos que incluye la coherencia textual:


Cantidad de información
-       ¿Se dicen los datos que se han de decir, no hay exceso de información?

Calidad de información
-       Es buena la información del texto?
-       ¿Son claras y comprensivas las ideas que se exponen?
-       ¿Las ideas se exponen de forma completa, progresiva y ordenada?
Estructura de la información
-       ¿El texto está bien organizado?
-       Los datos se encuentran lógicamente siguiendo un orden determinado?
-       ¿Cada idea se desarrolla en un párrafo?


- LA COHESIÓN.-  Es la propiedad del texto mediante la cual se establece una relación manifiesta entre los diferentes elementos del texto.  Esta relación refleja el desarrollo  informativo del texto, que se materializa en unidades sintácticas y semánticas debidamente entrelazadas.

La cohesión tiene que ver con el conjunto de elementos lingüísticos que nos permiten relacionar formalmente  los distintas partes y enunciados de un texto y, por tanto, comprender mejor la información que se transmite. Depende, pues, de las relaciones gramaticales que se establecen entre los diferentes enunciados y que favorecen y hacen perceptible la coherencia.
El siguiente cuadro puede ilustrarnos mejor la diferencia entre estas nociones:


COHERENCIA
COHESIÓN
PLANO DEL CONTENIDO
PLANO DE LA FORMA O EXPRESIÓN
ESTRUCTURA PROFUNDA
ESTRUCTURA SUPERFICIAL
COMPONENTE SEMÁNTICO:MACROESTRUCTURA SEMÁNTICA
COMPONENTE SINTÁCTICO Y LÉXICO-SEMÁNTICO: MACROESTRUCTURA FORMAL
PROPOSICIONES
FRASES


A continuación mencionamos otras propiedades constitutivas referidas a la textualidad pragmática:

- La intencionalidad
Se refiere a la intención comunicativa del hablante o escritor. Al iniciar una actividad de redacción se recomienda definir el propósito de nuestro escrito. Debemos preguntarnos: ¿qué quiero conseguir con mi texto?, ¿cómo deseo que reaccionen mis lectores?, ¿qué quiero que hagan con mi texto?, ¿cómo puedo formular en pocas palabras mi propósito?, etc.

- La aceptabilidad
El receptor tiene la potestad de aceptar o no un texto, en función del tema, y de cómo se ha desarrollado el acto comunicativo, de la atractividad y utilidad que tenga el asunto para el lector.

- La informatividad
Cualquier texto es informativo, puesto que se manejan datos, versiones de fuentes per­sonales o bibliográficas y todo tipo de infor­mación que dé veracidad al texto.

- La situacionalidad
Se refiere a todos aquellos factores o circunstancias que intervienen en todo acto comunicativo. Los textos se encuentran con­dicionados por una situación extra verbal con­creta, es decir, por las circunstancias que rodean el acto comunicativo.

- La intertextualidad
Enlaza todos aquellos factores que hacen depender el uso adecuado de un texto en re­lación con otros textos.

2. PROPIEDADES REGULATIVAS
Veamos a continuación las propiedades que contribuyen a mantener la expectativa del lector a lo largo del texto:

- La eficacia
Un texto es más o menos eficaz depen­diendo del esfuerzo que el emisor procure para ser claro en su realización comunicativa.

- La efectividad
Un texto será más o menos efectivo si genera o no una fuerte impresión en el recep­tor.

- La adecuación
Un texto será más o menos adecuado si hay equilibrio en el uso que se hace de un tipo de texto y en el modo en que se respetan las normas de la textualidad en ese texto.

¿QUÉ ENCONTRAMOS EN UN TEXTO?

En un texto encontramos:

TÍTULO.-  Es una frase nominal, vale decir carente de verbo, que resulta más precisa, clara e inclusiva, en comparación con el  TEMA y la IDEA PRINCIPAL.  Generalmente se determina el TÍTULO formulándose la siguiente pregunta: ¿QUÉ IDEA PRECISA LO LEIDO?

IDEA PRINCIPAL.- Es la parte medular de todo texto.  Intenta resumir conceptualmente el texto desarrollado.  La idea principal de un texto es aquella que expone su contenido más importante, es la idea base de donde se derivan o desprenden las demás ideas que conforman el texto.  La idea principal es una idea general, es decir no entra en mayores análisis, ni formula ejemplos u otras especificaciones.
La idea principal se distingue de las otras que conforman el texto porque si la excluimos, las demás ideas quedarían desvinculadas, sin demasiado sentido o dirección.  Cabe señalar que la idea principal se expresa en forma de oración.
Por último, la idea principal la podemos determinar  generalmente formulándonos la siguiente interrogante: ¿DE QUÉ O DE QUIÉN HABLA EL AUTOR Y QUÉ SOSTIENE?

IDEAS SECUNDARIAS.- Son asuntos de información que complementan la idea central.  Pueden ser una o varias y aportan aspectos más específicos en torno a la idea principal.  Es decir las ideas secundarias tienen la finalidad de ampliar, explicar o desarrollar la idea principal.

TEMA.- Es el asunto o “idea clave“del que se habla en todo texto.  Es un enunciado que sintetiza todo lo expuesto de manera muy general.  Usualmente se determina el  tema planteándose la siguiente pregunta: ¿QUÉ ASUNTO TRATA EL AUTOR?
TIPOLOGÍA TEXTUAL

Como bien sabes, no todos los textos que producimos los hablantes presentan las mis­mas características; pues, no es lo mismo un ensayo que un resumen, o un discurso en público que una conversación con una perso­na amiga, o una solicitud que una carta de felicitación.
Intentar agrupar y clasificar los diferentes tipos de textos que los hablantes producimos en distintos contextos y situaciones es uno de los más caros objetivos de la lingüística del texto que aún no ha conseguido unificar criterios para el establecimiento de dicha cla­sificación. Sin embargo a continua­ción te presento algunos tipos de textos que te ayudarán a complementar la informa­ción que tienes de ellos.

1 .Criterio Socio-cultural.- Este criterio permite distinguir, por ejemplo, entre una orden militar, un anuncio publicitario, una conversación telefónica, o un sermón en la iglesia. De acuerdo con este criterio, una clasificación convencional de los textos es la siguiente:

-       Textos científicos
-       Textos administrativos
-       Textos jurídicos
-       Textos periodísticos
-       Textos humanísticos
-       Textos literarios
-       Textos publicitarios

2.  Criterio Funcional.- También los textos se pueden caracterizar de acuerdo a la función que cumplen en la comunicación, o la intención que persigue el o los interlocutores.

-       Texto informativo
-       Texto directivo
-       Texto Expresivo
-       Texto instructivo

3. Criterio  de  secuencias textuales.- Son esquemas abstractos o superestructuras o estructuras globales, que se pueden presentar alternadas o entrelazadas a lo largo de un texto, y que conllevan una serie de características lingüísticas. Las secuencias textuales básicas son cuatro: narración, descripción, argumentación y exposición.

-       Texto narrativo
-       Texto descriptivo
-       Texto argumentativo
-       Texto   expositivo

4. Criterio Diacrónico.- Los textos también se pueden clasificar de acuerdo a su evolución a través del tiempo  Así tenemos:

-       Texto oral
-       Texto escrito
-       Texto electrónico