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domingo, 2 de noviembre de 2014

LA MÁS GRANDE FARSA SOCIAL Y EL EXTERMINIO DE POTENCIALES INVESTIGADORES...!!!


El chico que dijo, señalando el sexo de su madre:

Mamá, tienes pelo aquí.
La madre le dio un manazo: ¡Chut! mozo liso.
El chico vio, sin embargo, una cosa existente y su conocimiento fue roto y controvertido por su propia madre, cuya palabra le merecía toda fe.
Aquí está la raíz de la farsa social y de los fracasos de la historia y de las luchas entre los hombres.


martes, 15 de marzo de 2011

CARTA A CÉSAR VALLEJO

Hola César, han pasado 120 años desde que viste la luz del día por primera vez. En esta fecha, como todos los años, el mundo entero celebra tu nacimiento.

A pesar de tanto tiempo que te fuiste, a pesar de tantos esfuerzos tuyos por humanizar al hombre a través de tus obras, de tantos sinsabores; todo continúa igual.

Los hombres, cada día son menos humanos, tanto así que, los padres se olvidan que trajeron hijas al mundo y las ven como a sus mujeres. Conseguir un trabajo tiene un precio muy alto y sólo es privilegio de algunos. Y qué decir de los gobernantes, quienes lidian con la honestidad, se olvidan que su misión es velar por los que menos tienen y solamente jalan agua para su molino, haciendo que los pobres cada vez sean más pobres. El colmo es, que hoy en día, ni siquiera subir a un carro es confiable, mucho menos tener tranquilidad en nuestra propia casa, muchos mueren de hambre o por no poder curarse ¡qué ironía! ¿Verdad?, para algunos la vida del hombre no vale nada.

Vallejo, ahora que te escribo y reflexiono sobre la miseria humana, entiendo el dolor de tu alma y comprendo cada palabra de tus versos.

César, no pienses que tu causa fue vana, por todo lo que en esta carta cuento, no, élla está viva y nos alienta a continuarla. No tienes idea de cuántas personas hoy se muestran interesadas por tu obra, tu pensamiento; tal vez entendieron tu mensaje y lo usan como blasón para luchar contra la sinrazón; aunque, también existen algunos que solamente se valen de él para enmascarar verdaderos y mal intencionados propósitos. Bueno, tú sabes que ellos nunca faltan.

Al celebrar hoy 16 de marzo tu natalicio, DESGRACIADAMENTE, tengo que reconocer que los HOMBRES HUMANOS, los HERMANOS, TENEMOS todavía MUCHÍSIMO QUE HACER, pero, felizmente  me queda la esperanza que llegará el día en que no tenga que contarte tantas desgracias.

Con cariño:  Erika

martes, 14 de septiembre de 2010

CÉSAR VALLEJO

“ME MORIRÉ EN PARÍS...”, ¡NO!, TÚ ERES INMORTAL


“Yo nací un día que Dios estuvo enfermo”... “Me moriré en París con aguacero”..., cómo no recordar a aquel poeta visionario que fue capaz de adelantarse a la forma, día y lugar de su muerte y, que de una manera extraordinaria supo transmitir a través de sus obras la tragedia, el dolor y el sufrimiento del hombre; ese hombre que fue el motivo principal de su inspiración.
A 119 años de su nacimiento y 72 de su muerte, Vallejo continúa vivo en la mente de niños, jóvenes y adultos; es así como debe seguir, por ello, se hace muy necesario que en todos los niveles de educación se promueva el acercamiento a este célebre escritor, y creo que la mejor forma de hacerlo, es a través de su obra; Digo que se hace necesario porque él está siempre refrescándonos la memoria y recordándonos que somos humanos y que debemos portarnos como tales, evitando la explotación, la injusticia, el odio y muchos otros sentimientos mezquinos que sólo nos conllevan a la mediocridad, a las zanjas oscuras, al rechazo común.
Vemos con gran satisfacción que día a día más personas se unen a la causa vallejiana, personas que han comprendido el mensaje y que sienten en carne propia el sufrimiento del autor; es por ello que promueven desde una pequeña exposición sobre la vida y obra del poeta, hasta un recital en su memoria y por qué no decir que valorando y reconociendo la vida de Vallejo hasta una prestigiosa universidad lleva con orgullo su nombre; pero, eso no es suficiente, la causa debe continuar, porque a pesar del esfuerzo desplegado por humanizar al hombre, todavía no lo hemos logrado y es por ello que con mucha esperanza recuerdo a todas aquellas personas bondadosas las palabras del mismo Vallejo:
¡AH!, DESGRACIADAMENTE, HOMBRES HUMANOS, HAY HERMANOS, MUCHÍSIMO QUE HACER.